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Hay datos
perfectamente documentados de la existencia de algunas imágenes y hermandades a
finales del Siglo XVI (1597).
Del
S. XVII (1631 y 1663-1664) se cuenta con abundante documentación por la que se
constata el funcionamiento de las procesiones con algunas de las hermandades que
han llegado hasta nuestros días. (Protocolos notariales)
En el S. XVIII, por
el Censo
de Hermandades, Gremios y Cofradías del Conde de Aranda de
1770,
primer ministro de Carlos III, conocemos la totalidad de hermandades, pasionales
y no pasionales, que hay en la Tobarra de 1770,
sin embargo,
será en el S. XIX cuando se funden la mayoría de las hermandades que en las
primeras décadas del Siglo XX darán la primera época de esplendor de los tiempos
contemporáneos.
Tres son las Hermandades de las cuales se ha
documentado su orígenes. El dato más antiguo que poseemos de la existencia de
una Hermandad en Tobarra es la del Cristo de la Sangre (en la
actualidad Cristo de la Agonía) datada de 1597. Se trata del testamento
de Pedro Arias de Aragón, donde queda clara la presencia de esta cofradía al
menos en esa fecha. Es también, hasta ahora, la referencia más remota que
poseemos sobre nuestra Semana Santa. Otra importante fuente documental,
precisa y valiosa, también se refiere a esta hermandad: la ya citada acta
notarial de 8 de Marzo de 1739 firmada por D. Pascual Gallego Bosque de Vera. En
este documento se copian literalmente acuerdos reflejados en el Libro de Actas
de los Cabildos de la Cofradía de la Sangre de Cristo.
Con este nombre y con los del Cristo de la
Sangre y Cristo de la Agonía se le conoce en distintas épocas a la cofradía que
nos ocupa.
Así, sabemos que en 1664, esta cofradía
debe ser una de las más importantes de Tobarra, ya que alberga en su seno, sin
saber exactamente en que condiciones, a la de Jesús Nazareno que acabaría
separándose de aquella, no sin antes algunos litigios y demás acciones de
letrados.
La cofradía tiene tal poder que en 1738
pretende que se prohíba la asistencia del estandarte de Jesús Nazareno a la
procesión del Viernes Santo (madrugada) por ser la de la Sangre la que tiene
permiso para organizarla.
Otra de las Hermandades históricas es la
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno,
de gran devoción al impartir la Bendición Viernes Santo en el Calvario ante más
de 30.000 personas, de los datos existentes sobre la fundación de la hermandad
se deduce que ésta se formó a partir de la Cofradía de la Sangre de Cristo de la
que se tiene conocimiento escrito al menos desde 1663.
El valioso documento que habla de las dos
hermandades es un acta notarial firmada por D. Pascual Gallego Bosque de Vera el
día 8 de Marzo de 1739 a instancias de D. José Antonio de Rojas y en la que se
transcriben varios acuerdos tomados del libro de Actas de los cabildos (juntas)
de la Cofradía de la Sangre de Cristo en relación con la Cofradía “nuevamente
fundada” de Jesús Nazareno. Se reflejan los más importantes
Cabildo del 13 de mayor de 1663:
Los cofrades de la Sangre de Cristo comisionan al letrado D. Tomás Martínez
Tomás para que cobre lo que se adeuda a la Cofradía y, con el importe de lo
recaudado, “haga hacer una hechura de Jesús Nazareno”.
Cabildo del 13 de octubre de
1664: De
acuerdo con lo anterior el comisionado presenta cuentas. Se aprueba un recibo de
setecientas dieciocho ¿reales? pagados a D. Gregorio Pérez a cuenta de dos
imágenes que está haciendo: la del Nazareno y de la otra no hay indicación
expresa. Se da cuenta también de una túnica de tafetán morada y otra de lienzo,
ambas para la imagen de Jesús Nazareno.
Para un posible litigio entre las dos
incipientes cofradías, la de la Sangre, antes de la desmembración, hace proclama
de pobreza para llegado el caso sea defendida por Letrados de Oficio.
Cabildo del 30 de marzo de 1738:
El litigio debe haberse producido y se comisiona al Hermano D. José Antonio de
Rojas para que presente ante el Sr. Vicario General de este Obispado para hacer
valer los derechos de la Cofradía de la Sangre sobre la Imagen de Jesús
Nazareno.
Cabildo del 3 de mayo de 1738:
Se admite la fundación de la nueva Hermandad con el nombre de Nuestro Padre
Jesús. Sigue el pleito contra la misma pero, a pesar de ello, se acuerda cederle
los ornamentos que ésta necesite, ya que por ser de reciente fundación pudieran
tener necesidad para su adorno, decencia y veneración.
La tercera de las
Hermandades históricas y de la que afortunadamente
se conserva diferente documentación, precisa y significativa es la Hermandad
del Santo Sepulcro, el documento más importante es el Título y Reglamento de
la Asociación del Santo Sepulcro. Se funda esta asociación o hermandad el
14 de Enero de 1883, redactándose el
referido Reglamento
el
28 del mismo mes y año. Por la lectura del primer
artículo se deduce que la
Imagen, Caja-Sepulcro y Santuario (Ermita del Calvario)
existen con anterioridad a tal fecha. Por eso, en el
libro de Entradas y Salidas se anota con fecha 22 de Noviembre de 1883, el pago de 160 reales por la
restauración (no confección) de la Caja del Santo Sepulcro. En un testamento de
1631 ya se cita a la imagen del “santo sepulcro desta uilla”.
El Reglamento fundacional se
eleva al Sr. Obispo de Cartagena, quien por Decreto de 6 de Marzo de 1883 lo
aprueba canónicamente y otorga 40 días de indulgencia a quien se inscriba.
Es de destacar igualmente la
imagen de la
Santísima Virgen de los Dolores
llega a Tobarra por medio de
los Religiosos del Convento de los Franciscanos Observantes entre 1619 y 1778,
obra del imaginero murciano, Francisco Salzillo, una de las obras más
logradas y admiradas de su repertorio, así como la imagen del Ecce-Homo
(conocido como “el señor de la caña”), una de las más antiguas de las que
desfilan en procesión datada de 1875, fundándose la Hermandad a principios de
1900.
En 1924 se elabora un censo de las
imágenes y cofradías en la publicación de la Congregación de Luises “Juventud”
1923-1925.
En 1936, fruto de la guerra civil
que devasta España desaparecen la mayoría de las imágenes y tronos de la Semana
Santa de Tobarra, en destrucciones y cremaciones en la Plaza de España y en la
Plaza del Santuario de la Encarnación, sólo quedan a salvo, milagrosamente, la
túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno y las imágenes de la Dolorosa de Salzillo,
y la del Ecce Homo encontrados en 1942 en los sótanos del Banco de España en
Valencia.
A partir de 1940 la
iniciativa del por entonces alcalde José Arteaga Hernaniz y paulatinamente se
adquieren nuevas imágenes y tronos, por medio de la recaudación
mediante un
recargo voluntario sobre el tabaco que se expedía por medio de la
correspondiente cartilla de racionamiento. La sobretasa rondaba alrededor de los
quince céntimos por paquete..
Las hermandades vuelven a funcionar, muchas de ellas con las penurias y
dificultades propias de las postguerra.
En 1946 llega un nuevo grupo
escultórico que no existía con anterioridad: La Caída de Jesús. Tampoco antes
del 36 hubo imagen del Resucitado. Llegaría en 1944.
Por fin se completan las
hermandades con la llegada del Cristo de la Columna en 1954, conocida
anteriormente con el nombre del Señor de los Azotes y en la actualidad como “el
moniquí”.
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LA SEMANA SANTA DE TOBARRA EN LA ACTUALIDAD |
En cuanto a imágenes nuevas, en
1984, el Excmo. Ayuntamiento de Tobarra trae para nuestras procesiones “La
Entrada de Jesús en Jerusalén”, la popular “Burrica”. En 1986 la Hermandad de la
Virgen de los Dolores sustituye a la Virgen de la Soledad, titular de la misma,
y en 1991 la Santa Cruz se completa con una imagen novedosa: la Virgen de la
Amargura, conformando en la actualidad las 15 imágenes principales y de las 10
secundarias o complementarias que conforman los diferentes grupos escultóricos
que conforman la Semana Santa de Tobarra declarada Fiesta de Interés Turístico (BOE
10-11-1983), de Interé s Turístico Regional (DOCM 19-06-1984) y de Interés
Turístico Nacional (BOE 16-05-1988).
En lo que a tronos
se refiere, la transformación es mayor, llegándose
a la renovación total: entre 1971 y 1991 todas las hermandades cambiaron o
transformaron sus viejas andas, excepto las de N. P. Jesús Nazareno que
permanecen por su belleza y valor, siendo restauradas recientemente. Algunas
cofradías todavía volvieron a incrementar su patrimonio y de nuevo adquirieron
bellos trabajos esculpidos en madera, en los que montar sus preciadas imágenes.
Es el caso de San Juan (1996), la Santa Mujer Verónica (2001) y el Cristo de la
Columna (2001).
En los treinta años la Semana
Santa ha experimentado una transformación y reonvación tanto social, económico
como turístico; de igual forma en los últimos diez años, las Hermandades y
Cofradías han experimentado un gran auge tanto de participación como económico,
erigiéndose
Sedes permanentes de la Hermandades
y Cofradías,
ubicadas en el Barrio de La Plaza, así como llevando a cabo una renovación de
imágenes, tronos, estandartes e indumentaria así como la creación en 1985 del
Museo del Tambor y de la Semana Santa de Tobarra, ubicado en la actualidad en el
edificio toscano de la Iglesía de la Purísima del S XVII con importantes
pinturas populares del S.XVIII, estándose a la espera de la restauración
completa del Convento franciscano de San José de 1608, para la instalación
permanente del Museo de Imagineria de la Semana Santa de Tobarra.
En la actualidad desfilan en los desfiles
procesionales de Semana Santa de Tobarra las siguientes Hermandades y Cofradías
Fuentes y fotografías: Elaboración propia y
Página Web de la Asociación de Cofradías de Semana Santa de Tobarra (Albacete) (www.semanasantatobarra.com)
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