|
Cinto
o cincho:
Cinturón, más o menos ancho, de cuero, nappa, plástico o similar que permite colgarse el
tambor, sujetándolo entre el cuerpo y los tornos, generalmente con moscatones o
con cintas (una o dos) en forma de correa.
Una buena forma de elegirlo es
probando que abarquen todo el hombro para de esta forma distribuir el peso
proporcionalmente.
Llave
de apretar: o
simplemente llave. Es necesario l levarla para apretar o
aflojar el tambor (accionando las palometas o cálices) según la respuesta que
éste va dando o para adaptarlo al medio ambiente: el tiempo seco y soleado
tensa la piel y la humedad la afloja. Para el Tambor de copas no es necesario
una llave especial solamente con una moneda de 50 centimos o de 1 euro es
suficiente.
Palillos:
Un aspecto muy importante para
un buen tamborilero son los
palillos, dos trozos de madera adecuadamente torneados, lijados y barnizados. Los más duros, los de carrasca catalana. El secreto de unos buenos palillos está
quizás en el equilibrado entre la punta de bellota y el mango. Lla artesanía tobarreña es
muy, siendo exportada a todos los pueblos tamborileros.
La variedad de mezcla de maderas configurando formas geométricas y de volumen
son muy utilizados y apreciados.
Para
tocar el tambor en Tobarra es imprescindible hacerlo con
tres elementos imprescindibles: Túnica, Cordones y Pañuelo.
La
túnica
tamborilera tobarreña se distingue de las de las Cofradías porque, a
diferencia de éstas, se confeccionan en tela sencilla: viscosa u algodón. Sin
agremanes o adornos. No llega completamente hasta los pies, pero debe sobrepasar
las rodillas. Cosida con manga caída que
no termina en puño y pequeño fuelle
en la espalda Abertura con cremallera para la cabeza. Se complementa con un
cordón para sujetarla a la cintura, éste debe de ser fino, aunque se
utilizan minoritariamente también gordos de lana;
pañuelo o capuz al
cuello, guantes,
para prevenir las famosas y dolorosas vejigas al rozar
los dedos con el palillo, usualmente suelen ser de "tipo ciclista"
y los de "tipo procesión" los primeros son mayoritariamente
utilizados por los hombres, siendo los segundos preferidos por las mujeres, aunque son
utilizados indistintamente.
Colores: sobre todo el morado, pero también hay rojas, azules, verdes,
marrones, blancas, amarillas; raramente se ven negras. Y a juego, o combinando
los colores, el pañuelo o capuz. Si se pertenece a alguna cuadrilla, éstas
suelen llevar su identificación bordada, en adhesivo o en un
bolsillo
formado en el pecho de la mano diestra (esta ultima forma es la más utilizada
ya que permite guardar en el bolsillo diferentes objetos, llaves, monederos,
tabaco, vasos, etc.),
Tampoco falta en un buen tamborilero una bacalá y una bota de vino para
acondicionar durante el toque largo de tambor.
Atarres
y tambor con
los que cada año a partir de las cuatro de la tarde de Miércoles Santo la cada
vez más numerosa tamborada escolar hace sonar sus pequeños y encantadores tambores
con su sonido ensordecedor que terminará a las doce de la noche del
Domingo de Resurrección, sumando un total de 104 horas de toque ininterrumpido
Resumen
y adaptación de “El Tambor una evolución constante. I y II”
por Guillermo A. Paterna Alfaro (Revs. de S.S. 1988 y 2000 Asociación de
Cofradías de Semana Santa de Tobarra
|